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Fort of San Miguel

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El Fuerte de San Miguel, en la frontera Uruguay - Brasil, está ubicado sobre la Sierra de San Miguel, 35 metros sobre el nivel del mar, a 10 Km de la ciudad de Chuy, en el Departamento de Rocha, aproximadamente 350 Km a leíste de Montevideo, Uruguay.

Significado estratégico del pasaje de la Angostura.

Rutas de Invasión Terrestre desde y hacia la Banda Oriental.

La situación de frontera presionada por la expansión portuguesa, que vivió la Banda Oriental española, llevó a una valorización de sus puntos estratégicos de penetración. Fracasada la política portuguesa del salto por mar, detenida en la Colonia del Sacramento (fundada en 1680), frustrada por los españoles Montevideo, aumentaba el valor concedido a la penetración terrestre, uno de cuyos puntos estudiaremos.

Estas rutas, desde el Sur de Brasil se centraban en tres puntos de pasaje obligado, en el primer caso por un sistema de pantanos y barras de arena costera, en los otros dos por la estructura de las cuchillas, de altura moderada que influían en la movilidad de los ejércitos:

a- Al Norte, el pasaje a los siete pueblos de las Misiones Orientales. Guarnecida en su momento por el puesto de San Martín y los mismos pueblos misioneros.

b- En el centro por la Cuchilla Grande desde el nudo de Bagé en las nacientes del Río Negro, hacia el Centro y Sur de nuestro territorio.

c-Al Sur el pasaje conocido como "la Angostura", sobre el Atlántico, cuyas fortificaciones, San Miguel y Santa Teresa, han quedado incluidas en el territorio del a República Oriental del Uruguay.

El Fuerte de San Miguel, primera fortificación en la ruta Sur, esta situado aproximadamente a 350 kmts. al Este de Montevideo, cerca de la actual frontera internacional entre Brasil y Uruguay.



LA FOTIFICACIÓN EN SU ENTORNO GEOGRÁFICO

La sierra de San Miguel, en el departamento de Rocha (Uruguay) se encuentra a 35 metros de altura sobre el nivel del mar. La altura máxima de la sierra, es de 157 metros sobre el nivel del mar, hacia el SW del fuerte siendo su orientación general en el sentido Este - Oeste.

Se enmarca en la llamada Planicie Atlántica, que ocupa el Sur Este del territorio de la República Oriental del Uruguay. Esta presenta terrenos bajos, suelos de textura media, arcillosos y drenaje imperfecto causando inundaciones. Como consecuencia es característica del área la presencia de extensas zonas de bañados.

La temperatura media anual históricamente fluctúa entre los 16 y 17 grados Centígrados con una pluviosidad algo más elevada que en otras zonas del sur del país: 1.100 mm. por año. El efecto del “Niño”, por su presencia o ausencia, ha producido, al igual que en el resto del mundo cambios en estos valores promedios.



PROCESO FUNDACIONAL

Prefundación española:

Las primeras referencias que tenemos sobre un área fortificada en esta sierra corresponden a una guardia española en 1734 controlada por tropas a las órdenes del alférez de Dragones D. Esteban del Castillo. Era una construcción bastante precaria de tepes (paja y barro) destinada a dar resguardo a estas fuerzas destinadas a patrullar este punto estratégico. Esta primera fundación, necesaria por la confrontación hispano lusitana de 1735-37, se mantuvo hasta comienzos de este último año.



Fundación del actual fuerte por Portugal.

El 17 de octubre de 1737 se funda el fuerte de San Miguel, esta vez por parte de los portugueses. Buscando asegurar las comunicaciones hacia el Sur fue ocupada la zona por tropaslusitanas, al llegar el brigadier José de Silva Páez luego de fortificar Río Grande de Sâo Pedro, se comienza con la conformación de un rústico fuerte de campaña,.

Originalmente pensado en las orillas del arroyo San Miguel, sus costas anegadizas hacen reconsiderar el lugar prefiriéndose una altura pedregosa. Esta fortificación no fue construida como un elemento único, aislado, sino que formaba parte de un plan de ocupación portugués que intentaba afianzar el área del Río Grande y a un mismo tiempo facilitar las comunicaciones hacia las viejas “Vaquerías del mar” misioneras y en última instancia con la Colonia del Sacramento. A la vez, el fuerte de San Miguel se podía mantener unido por tierra con Colonia del Sacramento por el camino de la costa, que a pesar de la vigilancia española y la fundación por éstos de Montevideo, todavía era transitable.

La evolución posterior de la situación fronteriza entre España y Portugal a mediados del siglo XVIII dio un nuevo giro a la importancia y destino del fuerte. El Tratado de Madrid, llamado también de “Permuta” en 1750, primera modificación oficial del ya vetusto tratado de Tordesillas, hizo que el ministro portugués creador de este tratado, Alexandre de Gusmâo, considerara a este fuerte un punto esencial de control, el cual sería complementado por un fuerte a realizarse en la zona fronteriza de Castillos.

El fracaso del tratado, que causó la “Guerra Guaranítica”, produjo su derogación por el Tratado del Pardo en 1761. Solo es cuestión de tiempo para que las fuerzas españolas traten de recuperar el terreno cedido por el anterior tratado.



Ocupación española, y su posterior decadencia

El Gobernador de Buenos Aires Pedro Antonio de Cevallos, quien sería más adelante primer virrey del Río de la Plata, en 1763 luego de atacar y tomar la Colonia del Sacramento, avanzó hacia el Este al ser informado del inicio de la construcción de la fortaleza de Santa Teresa.

Las débiles defensas de la recién iniciada construcción de Santa Teresa no pudieron resistir. A pesar que el coronel Osorio junto a sus oficiales y 280 dragones intentaron enfrentar a las fuerzas españolas, finalmente debiendo rendirse finalmente.

Luego de tomar Santa Teresa el 19 de abril, Cevallos envía un destacamento a las órdenes del capitán D. Alonso Serrano, con órdenes de pasar a cuchillo a la guarnición de San Miguel si no se rendía. Esta, compuesta solo de 70 hombres, lo hace, siendo remitida en dos partidas hacia Maldonado.

Mientras tanto el gobernador de Buenos Aires siguió avanzando hacia el Este, ocupado Río Grande de Sâo Pedro, estableciendo nuevas fronteras que se mantuvieron hasta la reacción portuguesa de 1776.

A pesar de que en este período se siguió con el mejoramiento de la construcción, esta fortificación se fue convirtiendo en una guardia avanzada de la fortaleza de Santa Teresa, mucho mayor y mejor construida, San Miguel fue perdiendo importancia hasta quedar prácticamente abandonada. Cuando se produce las últimas luchas por la independencia de la actual República Oriental del Uruguay, el otro punto militarmente en el área fuera de la fortaleza de Santa Teresa, no era el fuerte de San Miguel, sino la guardia del Chuy, tomada el 1 de enero de 1826 por las fuerzas orientales de Leonardo Olivera.



Evolución de la construcción

La primera construcción, de piedra y barro, tiene solo dos baluartes y carece de pozo .

Hacia 1740 adquiere su estructura de cuatro baluartes en piedra acuñada, sin embargo todavía no se había construido el foso, que aparentemente es ya de época española, realizado en la década de 1770 (según planos del ingeniero militar Bernardo Lecocq de 1772 el foso aparece aún en construcción). Por otro lado las cumbreras del muro también corresponden a este período, siendo de granito de Santa Teresa y no de la piedra local.

En un plan fechado el 18 de febrero de 1797 y firmado por el ingeniero militar José garcía Martínez de Cáceres, encontramos la estructura que actualmente conocemos.



Ruina y restauración del fuerte

Se debió esperar al siglo XX para que su memoria se recuperara.

• El 10 de enero de 1923 se crea la Primera Comisión de Restauración de Santa Teresa (y de hecho de San Miguel), ya el 18 de febrero de 1921 se había mandado un Mensaje Legislativo solicitando la restauración de estos fuertes y en él se basa, mientras no se logren los fondos, para crear esta Comisión, compuesta por: Cnel. Alfredo R. Campos, C/C Eduardo M. Sáenz, Arq. Fernando Capurro y Horacio Arredondo.

• Esta iniciativa tuvo corto alcance pues es disuelta el 8 de abril de 1924 por decreto ante la renuncia de algunos de sus integrantes, pasando la Fortaleza de Santa Teresa y el Fuerte de San Miguel a dependencia del Jefe del Batallón de Ferrocarrileros No.1

• En 1933 ya la Comisión Honoraria de Restauración y Conservación de la Fortaleza de Santa Teresa, creada en 1927 comienza a actuar en el área. Se considera dejar al Fuerte de San Miguel como un campo de ruinas y estudiar su posible restauración

• La Comisión se compuso por el historiador Arredondo por el Instituto Histórico y Geográfico, el Tte. Cnel. (luego Gral.) Alfredo Baldomir por el Ejecutivo y el Arq. Capurro por la Sociedad de Amigos de la Arqueología. Este último, al ausentarse por largo tiempo al extranjero casi no participó de este período, renunciando en 1940 y siendo sustituido por quien llegaría a ser el Gral. Alfredo Campos.

• Por ley No. 9.718 del 29 de octubre de 1937 se declara Monumento Nacional al Fuerte de San Miguel y Parque Nacional al área que le rodea (que a diferencia del Parque de Santa Teresa, debe quedar como una muestra de la vegetación nativa de la Sierra), quedando la Comisión Honoraria de Restauración y Conservación de la Fortaleza de Santa Teresa a cargo de él. La restauración se realiza entre ese momento y finales de la década siguiente.

• Abierto como museo una vez concluidos los trabajos, desde 1982 se desarrolla el actual guión museográfico centrado en el tema monográfico que junto a la historia del fuerte realiza un recorrido por la historia del uniforme del Ejército Nacional.



Descripción del Fuerte y su entorno

Construcción: Sistema abaluartado, conforma un romboide con cuatro baluartes unidos por sus cortinas de muralla. Estos últimos son conocidos no por nombres de santos del calendario católico, como en Santa Teresa, sino solo por su orientación cardinal: Norte. Sur, Este y Oeste, presentando en conjunto 18 troneras para otros tantos cañones. Es el único de los tres fuertes conservados en la actual República Oriental del Uruguay que presenta foso y puente levadizo.

Surgido en tepes (tierra y paja) y piedra irregular, con construcciones internas de palo a pique y paja, pasa luego a ser de piedra acuñada por lo tanto poco resistente. En el caso de San Miguel, solo se encuentra piedra tallada en los remates de la muralla y la puerta de entrada. Incluso la piedra en estos casos es de diferente origen, pues es el llamado "granito de Santa Teresa" compuesto por un complejo intrusivo de granito porfiroide a anfibol (silicato) porfiroide.

Edificaciones internas de piedra con techos de teja colonial ("muslera). San Miguel, a diferencia de Santa Teresa, presenta todas sus edificaciones restauradas siendo el fuerte más completo en su estructura.

Presenta un pozo que siempre tiene agua, permitiendo un abastecimiento seguro de ese vital elemento (en Santa Teresa se debía ir a las lagunas cercanas)

Un foso en la entrada y un puente levadizo, piezas únicas entre las fortificaciones sobrevivientes en Uruguay.

Perímetro de aproximadamente 300 metros, fue un fuerte intermedio en su tamaño, el de Santa Teresa tiene 642 mts. y el Gral. Artigas del Cerro de Montevideo aproximadamente 182 mts.)

La altura media de las murallas es de 5 mts. y su grosor medio de 2mts.

Fuera del fuerte se encuentra el cementerio y la llamada “guardia perdida” que hoy sumergida en el bosque nativo, miraba hacia la frontera portuguesa del virreinato del Brasil.

Modernamente, al restaurarse el fuerte, se colocó frente a su entrada un prisma de piedra, marco fronterizo correspondiente al tratado de San Ildefonso de 1777, última frontera legal entre España y Portugal en América, trasladado de su localización original , donde fue colocado en 1784 en las nacientes del arroyo Chuy.



EL MUSEO

Como Museo Militar, su origen castrense lo torna especialmente adecuado para esta función actuando como: museo de sitio histórico y de historia militar global de nuestro territorio, cuatro de sus salas, (habitación del Cura, Iglesia, Cocina de Tropa y Polvorín) han sido habilitadas reconstruyendo el ambiente colonial del Fuerte, coordinando continente y contenido. La actual exposición, con algunos cambios, fue planificada a partir de 1981, cuando esta edificación militar, junto a Santa Teresa, pasó de los Parques Militares al Depto. de EE.HH. del E.M.E.

Guardia: boletería y venta de recuerdos.

Habitación del Capellán: exposición de elementos litúrgicos y reconstrucción del traje talar de los capellanes en servicio en el Ejército Español.

Alojamiento de Oficiales: Sala de Condecoraciones Nacionales y Extranjeras. De especial destaque las condecoraciones vigentes en el Ejército: al Mérito Militar y Las Piedras 1811. Además exposición de charreteras y penachos así como insignias del siglo XIX y XX.

Cocina de Oficiales: recientemente inaugurada resume el proceso de restauración del Fuerte.

Habitación del Comandante: Exposición de reconstrucción de Uniformes del Ejército Español en Uruguay y del Ejército Nacional.

Polvorín: Se exponen elementos de la artillería del siglo XVIII.

Capilla: con alabastro traslúcido en las ventanas y un San Miguel de madera policromada del siglo XVIII reconstruye el ambiente de su período activo en la época hispana.

Cocina de tropa: reconstrucción de una cocina del siglo XVIII, con utensilios para cocinar, comer, beber e iluminarse de ese período, así como las raciones y recetas de la época.

Cuadra de tropa: Importante colección de prendas militares nacionales y extranjeras del siglo XIX y XX.

Patio de Armas: dos cañones de bronce con sus cureñas y una cabria utilizada para levantar el arma y colocarla en su cureña.

Baluartes: exposición de cañones de hierro de diferente calibre, algunos en cureñas reconstruidas en hormigón (en la época hispana salvo una pieza armada en cada baluarte, los cañones permanecían en el sitio y se armaban en el momento de peligro, así se salvaguardaba las cureñas de los daños producidos por la intemperie).



ENTORNO DEL FUERTE Y MITOLOGÍA REGIONAL

Como toda construcción abandonada por mucho tiempo, la cual dominaba el paisaje circundante se tejieron numerosas leyendas, algunas basadas en la realidad histórica, otras solo en el imaginario popular.

El ataque de los tigres

El peligro de los "tigres"(jaguares) en el área causó más de un dolor de cabeza a la guarnición de San Miguel que a lo largo del tiempo sufrió numerosas bajas por esa causa. Debemos comprender que si bien el aspecto físico de la sierra sigue siendo muy parecido hoy a lo que fue en el siglo XVIII, no pasa lo mismo con la fauna, que ha perdido a sus representantes carnívoros autóctonos, jaguares y pumas, cuya guarida se encontraba en los montes bajos característicos de ese lugar y que desarrollaban costumbres esencialmente nocturnas. Los ataques llegaron a tener tanta repercusión en la moral de la guarnición que se llegó a autorizar la suspensión de las rondas nocturnas por el camino que a ese efecto rodea el fuerte.

Como anécdota, al iniciarse la restauración del fuerte, y retirarse los escombros del pozo de agua, apareció un cráneo de jaguar, señal que el animal, sea que murió al intentar tomar agua, o sea que fuera arrojado allí, todavía era un habitante del área cuando ya estaba abandonado esta instalación.



La Guardia Perdida

Cerca del fuerte, en un lugar que hoy se encuentra rodeado de monte bajo, se ha restaurado un puesto avanzado del fuerte donde se puede observar las condiciones en extremo precarias en las cuales debían actuar los miembros de la guarnición. Hoy, en su estado actual, no se entiende muy bien que rol pudo cumplir, pero si se talara parte del bosque, se podría tener una vista muy clara del área hacia la frontera con Brasil. Este puesto, fuera de su función práctica es recordado por la historia de un piquete de soldados españoles que desapareció mientras se encontraba apostado allí, creando una leyenda que ha perdurado en el tiempo con visos de algo fantástico. Realidad o fantasía las causas más plausible de este hecho, si en realidad ocurrió, haya sido causada por deserción, o ataque de indios hostiles, los cuales actuaban también en el área.



¿Existió un pueblo en San Miguel?

No hay referencias documentales que hablen de un pueblo como el que sí tuvo la fortaleza de Santa Teresa, pero no es imposible la existencia de algunos ranchos extra muros habitados por pulperos, soldados y familiares de éstos. De haber existido no pasaron de ser construcciones muy humildes de tepes y paja que no han dejado rastros, pero marcadores de la presencia de la lucha de los imperios en esta lejana región.

Relacionada a este lugar, se sabe que en su período portugués fue un importante mercado de ganado contrabandeado desde las posesiones españolas.



El cementerio

Dominado por su osario y sus cruces, cuando se restauró el fuerte, la Comisión encargada tuvo cuidado en rescatar el cementerio que se encontraba en la ladera del monte vecino. Si bien no se conservan historias sobre este lugar, ha incentivado el imaginario de los visitantes, quienes en ese lugar umbrío reconstruyen con su fantasía una realidad de vivencias de la cual quedan pocos documentos fiables, inspirando respeto por los hombres que vivieron, pero también murieron en ese lugar que hoy vemos convertido en un centro de interés histórico.




  • Fort of San Miguel

  • Fortín de San Miguel

  • Fort

  • 1737 (AC)

  • 1797 (AC)

  • José da Silva Paes

  • José da Silva Paes

  • Portugal


  • Restored and Well Conserved
    Fortificación restaurada desde 1937 y luego conservada en su forma más aproximada a la original según los restos encontrados así como la documentaciónhistórica recabada por la comisión encargada de su restauración.

  • National Protection
    Monumento Nacional desde 1937.

  • Ejército Nacional del Uruguay

  • Ejército Nacional del Uruguay

  • (00598) 44746541

  • estudioshis@hotmail.com

  • Historical military museum
    Museo de sitio recuperando el período hispano-portugués y monográfico referido a la historia del uniforme en el Ejército Nacional uruguayo.

  • 3.000,00 m2

  • Continent : South America
    Country : Uruguay
    State/Province: Rocha
    City: Chuy

    Frontera Uruguay - Brasil, en el departamento de Rocha, República Oriental del Uruguay, a diez quilómetros de la ciudad de Chuy


  • Lat: 33 41' 22''S | Lon: 53 32' 21''W


  • Situado en el Parque Nacional de San Miguel, que conserva el paisaje autóctono de la región. Anexo en ese mismo parque y en relación a la fortificación,un museo indígena y de la tecnología rural En ese ámbito se encuentran también numerosos "cerritos de indios", paraderos o sepulturas indígenas que se estan investigando arqueológicamente.

  • De marzo a noviembre abierto de jueves a domingo y feriados de 10 a 18 horas.

    Diciembre a febrero y semana santa o de turismo todos los días de 10 a 19 horas

    Pagan entrada mayores de 12 y menores de 65 años


  • Artillería de avancarga y ánima lisa correspondientes a fines de siglo XVIII y comienzos del XIX en cureñas de campaña o de sitio.

  • Fortificación surgida en el marco del enfrentamiento hispano portugés en el Río de la Plata. Constituye por otro lado una muestra de la ingeniería militar del siglo XVIII con contribuciones de técnicos de ambos imperios en su diseño.

    Forma romboidal con cuatro baluartes salientes. Construcción en piedra acuñada, salvo entrada y cumbrera de murallas en sillería. Construcciones internas en piedra con techos de tejas musleras.

  • El fuerte fue restaurado a partir de 1937 y durante la década siguiente manteniendo su estreuctura original en la medida que fue posible realizarlo.

  • Referente para la zona y a nivel internacional en el marco de la historia las luchas hispano portuguesas, pero también de la integración de la población de ambas naciones, en la frontera de la Banda Oriental, constituye un foco turístico de primer orden.